El informe de calificación concluyó que el proyecto cumple con los requisitos formales y recomendó su admisibilidad, sin evaluar el contenido.
La propuesta plantea regular el acceso al cannabis medicinal y de uso adulto, con un enfoque de control estatal, salud pública y reducción del mercado ilegal.
El proyecto fue presentado en agosto de 2025 por Cristian Albuja como procurador común y es considerado una iniciativa popular que entre sus principales puntos permite el autocultivo de la planta para personas mayores de edad, en propiedad privada y sin fines comerciales.
Asimismo, autoriza la conformación de clubes de cannabis para investigar, cultivar, consumir y almacenar el producto, en cantidades que serán definidas en un reglamento.
El texto también contempla la creación de un Instituto Nacional de Regulación del Cannabis, encargado de supervisar toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la comercialización.
El consumo recreativo quedaría prohibido para menores de 18 años, aunque permitiría el uso medicinal bajo prescripción.
No obstante, el informe advirtió vacíos técnicos y legales, como por ejemplo, falta de claridad sobre cómo se controlará el límite de plantas en el autocultivo, la viabilidad financiera de los nuevos organismos propuestos y la ausencia de un diseño institucional claro entre entidades de control.
En materia de salud, según alerta el informe, el proyecto no establece protocolos clínicos específicos para el uso medicinal ni incentivos para la investigación científica.
Los impulsores sostienen que la regulación permitiría reducir la criminalidad asociada al narcotráfico, mejorar el control sanitario y promover la justicia social.
Si el pleno aprueba el informe de admisibilidad, el siguiente paso será la verificación de firmas por el Consejo Nacional Electoral.
El organismo deberá constatar el respaldo ciudadano con el 0,25 por ciento del padrón electoral para que la iniciativa continúe su trámite legislativo.
En Ecuador, el cannabis recreativo es ilegal desde noviembre de 2023, cuando el presidente Daniel Noboa eliminó la denominada tabla de drogas que permitía la posesión de hasta 10 gramos.
Sin embargo, el cannabis medicinal e industrial, con menos del uno por ciento de THC (componente psicoactivo) es legal y regulado.
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