Mediante su perfil en la red social X, la cartera describió las operaciones realizados en coordinación con Gobernación y el Ministerio Público (MP), ya que ese grupo se dedica al traslado de clorhidrato de cocaína desde Honduras hacia México y Estados Unidos.
Como resultado, acotó, incautaron cuatro teléfonos celulares, en acciones que –subrayó- fortalecen la lucha contra el narcotráfico y contribuyen a la seguridad del país.
Medios de prensa locales expusieron días atrás cuatro clanes familiares que mantienen el control del narcotráfico en la nación y señalaron también la incursión de cárteles mexicanos.
En base a declaraciones de investigadores de la Policía Nacional Civil (PNC) y fuentes del MP, el diario Soy 502 mencionó a Los Mendoza, originarios de Morales, Izabal; así como a Los Lorenzana, de Zacapa. Además, incluyó a Los Chamalé / Los Ponchos, que empezó a operar en San Marcos, y a Los Huistas, de Huehuetenango.
De acuerdo con expertos, amplió, las estructuras han innovado en el trasiego de droga, mientras expuso los nombres de las estructuras desarticuladas.
Fuera de la detención de transportistas de sustancias ilegales, armamento o las extradiciones a solicitud del país norteño, los enfrentamientos entre narcotraficantes y fuerzas de seguridad son escasos, señaló la víspera el periódico Prensa Libre.
Mientras tanto, acotó, las capturas de funcionarios públicos o de elementos de la PNC o el Ejército por delitos relacionados con drogas —cuando no tienen pedido de extradición— pocas veces ocurren, remarcó el reporte.
Bajo la presidencia de Bernardo Arévalo, el enfoque cambió hacia una “lucha frontal”, aunque los resultados numéricos muestran una realidad compleja donde la corrupción institucional sigue siendo el principal freno.
Este Gobierno, de acuerdo con diferentes análisis, heredó un sistema donde el narcotráfico y la política (alcaldes, diputados) han estado profundamente entrelazados durante décadas.
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