Al inaugurar el encuentro la víspera, en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, la jefa de Gobierno de esta capital, Clara Brugada, presentó una serie de propuestas para enriquecer la discusión en el marco de la construcción de una agenda urbana internacional.
En ese sentido, instó a las ciudades a ser protagonistas de la erradicación definitiva de la pobreza y la reducción de desigualdades, así como a implementar una política de cuidados al centro de la agenda urbana para hacer justicia a las mujeres.
A su juicio, la CGLU puede convertirse en una gran red promotora de la paz, la solidaridad y la fraternidad, y elevar un mensaje de paz y de defensa del derecho internacional en un contexto en el que “el orden multilateral cruje bajo el peso de quienes apuestan por la ley del más fuerte”.
Subrayó que, desde la Ciudad de México, “se condena con firmeza el uso o la amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales”.
“Se equivocan quienes pretenden arrastrarnos de regreso a la guerra en esta encrucijada histórica; rompamos el silencio. Es el momento en que las ciudades debemos de cruzar fronteras, atravesar océanos y sacudir la conciencia del mundo”, consideró.
Por su parte, el copresidente de CGLU y alcalde de Kitchener, Canadá, Berry Vrbanovic, sostuvo que las ciudades enfrentan un momento clave ante un contexto global polarizado, cuyos efectos impactan directamente en el ámbito local.
Ante tal escenario, señaló la importancia de fortalecer la colaboración entre gobiernos locales para construir una visión común de futuro, y llamó a autoridades y ciudadanía a asumir la responsabilidad en el desarrollo de comunidades más justas.
Los representantes de las administraciones presentes coincidieron en continuar robusteciendo la organización y cooperación internacional desde CGLU, como una plataforma que impulsa el desarrollo de urbes más incluyentes, solidarias e innovadoras.
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