Según la comunicación, la técnica desarrollada consiste en la activación por explosión de vapor y permite obtener hasta 200 kilogramos de etanol por tonelada de madera, un combustible que se caracteriza por ser económico y respetuoso con el medio ambiente, y que además se puede usar como aditivo para mejorar combustibles fósiles.
El equipo descubrió que la técnica más eficaz es la activación mediante explosión de vapor. Utilizando madera de pino y paja de trigo como materia prima, los científicos construyeron una instalación piloto en Kazán para realizar los experimentos.
Según la investigadora, Yulia Kulikova, «la activación por explosión de vapor a 165 y 210 grados celsius aumenta significativamente la velocidad de hidrólisis y el rendimiento de carbohidratos solubles necesarios para la fermentación y la producción de etanol.
La madera de pino activada libera estos carbohidratos entre 1,7 y 2,5 veces más rápido que la madera sin tratar, y la activación a 210 grados produce soluciones con mínimos azúcares que inhiben la fermentación.
Gracias a esta técnica, los científicos lograron obtener fibras con alta superficie específica y reactividad, óptimas para la producción de bioetanol. Estiman que de una tonelada de madera se pueden obtener hasta 200 kilogramos de etanol, y de una tonelada de paja seca, hasta 140 kilogramos.
Los investigadores confían en que este método pueda contribuir a una mejor reutilización de residuos vegetales y agrícolas, ofreciendo una alternativa más sostenible y eficiente en la producción de biocombustibles.
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