“Hace exactamente 65 años, el 12 de abril de 1961, Gagarin realizó el primer vuelo espacial en la historia a bordo de la nave Vostok-I”, afirmó durante el acto al que asistió Prensa Latina el funcionario superior de la embajada de Rusia en Bolivia, Georgiy Polin.
Al intervenir ante representantes militares y civiles de esa legación diplomática, el director ejecutivo de la Agencia Boliviana Espacial (ABE), Alexis Andrade; especialistas de esa institución, docentes y estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés y del Colegio Ruso, así como otras personalidades invitadas, Polin recordó que la hazaña de Gagarin transcurrió entonces en solo 108 minutos.
“En ese tiempo, él orbitó la tierra -expresó el funcionario-, y demostró que un hombre podía volar al espacio y regresar con vida. Ese día la humanidad dio un gigantesco paso hacia el futuro”.
Respecto al primer hombre que viajó a la ingravidez y regresó exitosamente, Polin recordó que fue elegido no solo por su excelente preparación, sino también por su serenidad, su rapidez para tomar decisiones; su resistencia psicológica y su carácter cálido.
“Su famosa frase: “¡vámonos!”, hasta hoy simbolizan el espíritu de exploración y la valentía”, dijo.
Agregó que la importancia de su vuelo va mucho más allá de la ciencia, porque Gagarin abrió la era espacial y su misión inspiró a generaciones enteras en todo el mundo.
Recordó que, tras su regreso, fue recibido como un verdadero héroe mundial, pues multitudes salieron a las calles en distintos países y su sonrisa y su sencillez conquistaron corazones en todos los continentes.
“Hoy, su legado vive en todo el planeta -resaltó el representante de la embajada rusa-, en más de 70 países se han erigido monumentos y bustos en su honor, y como vemos, Bolivia es uno de ellos, lo que subraya el reconocimiento global de su hazaña”.
Enfatizó Polin en que Gagarin representó en 1961 no solo a la Unión Soviética, sino a toda la humanidad, por lo cual su vida “nos sigue recordando que compartimos una sola casa, la tierra”.
Consideró el orador que, recordar a Gagarin, es recordar de qué son capaces los seres humanos cuando creen en el conocimiento y en el progreso.
“Hoy no solo rendimos homenaje al paso, a los acontecimientos que ocurrieron hace 65 años, también renovamos nuestro compromiso con el futuro y con la ciencia, la educación y la cooperación”, concluyó Polin.
Durante la velada, alumnos del Colegio Ruso en Bolivia declamaron un poema dedicado a Gagarin, y la agrupación Sound Vox interpretó canciones inspiradas en su proeza.
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