Un ejemplo de esto fue la exposición realizada por la canciller Rosa Yolanda Villavicencio a empresarios belgas en Bruselas sobre el esfuerzo de miles de familias campesinas que apostaron por abandonar cultivos ilegales para construir proyectos de vida sostenibles en el campo.
La ministra de Relaciones Exteriores, según divulgó en esta capital la Cancillería, invitó a los inversionistas a convertirse en aliados estratégicos del proceso impulsado por el gobierno de su país, facilitar la entrada de productos agrícolas a destinos internacionales y contribuir a la consolidación de la paz en Colombia.
“Abrir mercados para estos productos es abrir oportunidades reales para las comunidades que le han apostado a la legalidad”, remarcó Villavicencio citada en el comunicado.
Abundó la fuente que los empresarios participaron en degustaciones de cafés especiales y productos derivados del cacao del país neogranadino.
Este acercamiento, destacó, forma parte de la estrategia de diplomacia económica de Colombia, orientada a conectar a los productores de territorios históricamente afectados por el conflicto con cadenas de valor globales, a través de la promoción del desarrollo rural, la legalidad y la sostenibilidad.
El Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) en Colombia tiene como objetivo principal promover el reemplazo voluntario de plantaciones como coca y marihuana.
Hasta la fecha, de acuerdo con cifras gubernamentales, 30 mil 112 hectáreas fueron ya sustituidas por alimentos como café y cacao.
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