Según reportó el canal estatal Al-Ikhbariya, el hecho ocurrió en las montañas de Qalamoun, entre las localidades de Deir Atiyah y Qaryatayn, cuando las víctimas ayudaban a su padre en el pastoreo de ovejas.
La fuente precisó que los menores fueron trasladados al hospital de Qalamoun, en la ciudad de Nabek, pero uno falleció antes de llegar al centro médico y el otro poco después, debido a la gravedad de las heridas sufridas.
Las autoridades atribuyen el incidente a una mina terrestre remanente de la guerra, colocada durante los años de enfrentamiento armado en el país.
De manera periódica, se registran en Siria víctimas por explosivos y municiones remanentes de la guerra que se extendió durante más de una década y dejó profundas secuelas humanas y materiales.
La persistencia de minas y artefactos explosivos continúa representando un grave riesgo para la población civil, especialmente en zonas rurales donde las labores agrícolas y ganaderas exponen a los habitantes a estos peligros.
rob/fm













