La iniciativa está basada en cinco ejes, que van desde la rebaja de impuestos a grandes empresas y el recorte del presupuesto a los Ministerios, hasta la reconstrucción de viviendas afectadas por incendios forestales, razón por la cual la llaman también Ley Miscelánea.
Para partidos políticos de oposición representados en el organismo legislativo se trata en realidad de una reforma tributaria disfrazada, que está dirigida a beneficiar al sector más rico del país, en detrimento de los más desposeídos.
El análisis en la Cámara de Diputados se vislumbra complejo, si bien algunas agrupaciones del centro, como el Partido de la Gente, ya negociaron su apoyo al gobierno.
Según la encuesta Cadem, publicada este miércoles, el 49 por ciento de los entrevistados opina que el proyecto está destinado a beneficiar a la minoría más pudiente del país.
A la pregunta de quiénes creen que asumirán los costos de la llamada Reconstrucción Nacional, 42 de cada 100 señalaron a los consumidores, debido al incremento generalizado de los precios y 22 apuntaron a los grupos más pobres.
Además, el 60 por ciento dijo que la iniciativa del gobierno no conseguirá reactivar la economía nacional, frente a un 32 cuya respuesta va en sentido contrario.
El sondeo Cadem también midió las reacciones ante otras medidas del gobierno y en el ámbito medioambiental 56 de cada 100 perciben un retroceso, 33 piensa que todo se mantiene igual y 11 ven avances.
Respecto al costo de la vida, la mitad de los encuestados ven un empeoramiento, una cuarta parte mira la situación sin cambios y el resto percibe avances.
Finalmente, 49 de cada 100 estiman que el crecimiento económico y el empleo retrocedieron, 39 perciben un estancamiento y 23 ven mejoras.
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