El componente principal de la operación está a cargo del Ejército Nacional de Colombia, que movilizó un pelotón blindado compuesto por ocho vehículos tácticos ASV M1117 para patrullar de manera permanente vías primarias y secundarias del sur de los referidos municipios, según informó Caracol Radio.
Abundó la fuente noticiosa que se instalaron puestos de control mixtos con la Policía Nacional, los cuales reciben apoyo de binomios caninos especializados en detección de explosivos, debido al riesgo latente de la posibilidad de nuevas acciones violentas sobre corredores estratégicos.
Detalló asimismo que la Fuerza Aeroespacial, por su parte, dispuso aeronaves no tripuladas para sobrevuelos de vigilancia y una ambulancia aérea para eventuales evacuaciones y traslados aeromédicos.
El mismo medio también dio cuenta de más de dos mil 800 soldados, junto con nuevas capacidades operativas, reforzarán la seguridad en Jamundí (Valle del Cauca) y el norte del Cauca.
Al citar al comandante del Ejército, general Royer Gómez, reveló que en los días venideros llegarán ocho pelotones de soldados profesionales para fortalecer el pie de fuerza.
El comandante confirmó además el arribo a la zona de la Fuerza de Despliegue Rápido número cinco, según el medio.
El suroeste del país sufre desde el pasado viernes una escalada de violencia con más de una treintena de acciones entre detonaciones de explosivos, quema de vehículos y hostigamientos a instalaciones de la fuerza pública, según un conteo del Ejército.
Las fuerzas del orden también frustraron varios intentos de acciones violentas en los últimos días.
Los atentados, atribuidos al autodenominado Estado Mayor Central, provocaron la muerte a 20 personas y heridas a cerca de 40 en un ataque ocurrido el pasado sábado en Cajibío, Cauca, tras la detonación de un artefacto, presuntamente ubicado bajo una alcantarilla, al paso de un ómnibus que se desplazaba por la vía Panamericana.
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