Según el Informe de Estabilidad Financiera correspondiente a abril, en el mercado laboral persiste una baja tasa de desempleo y estabilidad en el empleo formal, mientras la inflación doméstica se mantiene en niveles reducidos, en línea con políticas monetarias y fiscales equilibradas.
De acuerdo con el documento, estos factores han favorecido la estabilidad del Sistema Financiero Nacional (SFN) y contribuido a la reducción de sus vulnerabilidades, aunque advierte sobre riesgos externos asociados a conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias y un posible endurecimiento de las condiciones financieras globales.
El BCN subraya que el buen desempeño económico se refleja en el dinamismo de la intermediación financiera, con una evolución positiva del crédito respaldada por el crecimiento de los depósitos del público, así como adecuados niveles de calidad crediticia y rentabilidad.
Asimismo, los indicadores de liquidez y solvencia se mantienen holgados respecto a los límites regulatorios, evidenciando una sólida capacidad del sistema para enfrentar choques de corto plazo.
En los mercados financieros, el informe destaca estabilidad en sus principales variables. La mayor oferta de divisas ha incrementado las transacciones cambiarias, manteniendo una brecha de tipo de cambio de venta baja y estable, mientras en el mercado de valores se registra un crecimiento interanual en los volúmenes negociados.
El crédito continúa mostrando dinamismo, con crecimiento de dos dígitos en la cartera consolidada de bancos, financieras y microfinancieras, en tanto el mercado inmobiliario refleja recuperación del crédito hipotecario y el sector seguros se beneficia de la mayor actividad económica.
En comparación con el informe de octubre de 2025, los indicadores de estabilidad financiera se mantienen estables, con reducción de algunas vulnerabilidades y sin evidencias de desequilibrios relevantes en los precios de activos.
El informe también destaca que los bancos y financieras mantienen reservas de liquidez superiores a los requerimientos regulatorios y un perfil de fondeo sólido, sustentado principalmente por depósitos del público, que representan el 86,3 por ciento de los pasivos totales.
Aunque continúa la tendencia de reducción en la dolarización de depósitos, la exposición cambiaria sigue siendo elevada, dado que una proporción significativa de la deuda se mantiene en moneda extranjera.
Por su parte, la deuda pública como porcentaje del Producto Interno Bruto se redujo por cuarto año consecutivo, situándose en 48,1 por ciento al cierre de 2025, lo que refleja el crecimiento económico sostenido y una gestión fiscal y de deuda efectiva.
El informe concluye que la situación macrofinanciera del país se mantiene sólida, aunque identifica como principal riesgo un eventual deterioro de la economía mundial que pueda afectar el desempeño de los socios comerciales de Nicaragua.
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