La Gobernación palestina de Jerusalén afirmó que vehículos pesados israelíes irrumpieron en la zona y derribaron una casa perteneciente al ciudadano Muhammad Deif Allah con el argumento de que fue edificada sin permiso.
Según el Centro de Información de Wadi Hilweh, Israel demolió en abril al menos 27 estructuras palestinas en la zona ocupada de Jerusalén Este y arrestó a unas 250 personas.
En un informe sobre el tema, la ONG destacó que la mayoría de las viviendas derribadas estaban habitadas, lo cual provocó el desplazamiento de numerosas familias.
Las demoliciones se concentraron en Silwan, en especial el barrio de Al-Bustan, así como en Jabal Al-Mukaber, Al-Sawana y la Ciudad Vieja, explicó la institución.
Señaló que la mayoría de las demoliciones fueron llevadas a cabo por los propietarios para evitar pagar multas cuantiosas y los costes del proceso.
Recientemente, Fakhri Abu Diab, especialista en temas de Jerusalén, alertó sobre el incremento de las demoliciones en la urbe como parte de una estrategia para cambiar la demografía de la zona oriental.
Indicó que solo en 2025 esa estrategia creció 300 por ciento, en medio del creciente sufrimiento económico de la población.
Desde principios de este año, el municipio israelí obligó a más de 40 habitantes de Jerusalén a demoler sus casas con sus propias manos, y se espera que la cifra aumente a más de 100 viviendas para finales de 2026, subrayó.
Abu Diab afirmó que la ocupación utiliza la política de “autodestrucción” como una herramienta sistemática para quebrar la voluntad y la firmeza de la población, humillarlos y agotarlos tanto física como psicológicamente.
El objetivo es desplazar a los palestinos de la urbe como preparación para vaciarla por completo de sus habitantes originales con el fin de reemplazarlos por colonos judíos, estimó.
Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, el número de colonos judíos superó los 770 mil en la Ribera Occidental, de los cuales 336 mil viven en la zona ocupada de Jerusalén Este.
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