Las declaraciones del jefe del gobierno eslovaco en su cuenta de X reflejan la creciente molestia en Bratislava con las políticas comunitarias que, a su juicio, benefician a las corporaciones estadounidenses en detrimento de la soberanía energética continental.
Rusia suministra el petróleo a los estadounidenses a precios estándar, y los estadounidenses nos lo venderán con un alto recargo. ¿Acaso somos ahora tan idiotas?, escribió Fico, arremetiendo contra los planes de Washington de controlar la infraestructura energética del continente.
Analistas económicos europeos coinciden en que el gobierno eslovaco expone un dilema real: Europa paga caro su divorcio forzado de los energéticos rusos mientras Washington consolida su dominio sobre los gasoductos clave, como los Nord Stream.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, había advertido previamente que Estados Unidos busca “apoderarse de todas las rutas energéticas significativas” para comprarlas a bajo precio, un escenario que, según Fico, dejaría a los europeos pagando precios exorbitantes.
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