Aseguró Justiniano que la medida apunta a fortalecer el intercambio presencial de información con la Policía Boliviana.
“Vendrán dos personas de la DEA, más que todo para tener una presencia, probablemente en La Paz, trabajando tipo oficina, donde podremos colaborar en temas de inteligencia principalmente”, afirmó el vicetitular en entrevista concedida a el diario El Deber.
Explicó la autoridad que esa decisión forma parte de una nueva agenda de cooperación internacional impulsada por ambas partes con el objetivo de combatir estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, lavado de dinero y tráfico de precursores químicos.
Aclaró el viceministro que la presencia de representantes de la DEA en territorio boliviano estará limitada al intercambio técnico y de inteligencia, y descartó la realización de operativos conjuntos con agentes estadounidenses dentro del país.
Rechazó, asimismo, versiones sobre una presunta presencia física de agentes estadounidenses en zonas consideradas focos del narcotráfico, particularmente en el Chapare o en Santa Cruz, azotada por una ola de crímenes tras la captura en ese departamento y la expulsión a Estados Unidos del narcotraficante más buscado de Sudamérica, Sebastián Marset.
Informó Justiniano que sostuvo varias reuniones con autoridades y agentes de la DEA por invitación oficial de ese cuerpo de inteligencia, encuentros orientados a fortalecer mecanismos regionales de cooperación criminal.
Dijo que las reuniones no se centraron exclusivamente en el capo uruguayo del narcotráfico Sebastián Marset, sino en toda la estructura financiera y operativa vinculada a su organización.
“Hemos estado trabajando temas de inteligencia muy importantes para el desarrollo de actividades criminales. Más de 60 personas ya han sido detenidas en nuestro país justamente como consecuencia de este trabajo conjunto”, precisó.
Admitió Justiniano que Bolivia gestiona apoyo técnico y logístico de agencias estadounidenses para fortalecer la capacidad operativa de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
Subrayó que, entre los proyectos en evaluación, figura la cooperación de la Oficina Internacional de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL por sus siglas en inglés), entidad que podría apoyar con vehículos, equipamiento táctico y recuperación de aeronaves policiales.
Destacó que el intercambio presencial de inteligencia permitió acelerar la coordinación regional entre policías especializadas del continente.
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