Tras la jornada de descanso, el doble campeón mundial convirtió el asfalto en un velódromo abierto y detuvo el cronómetro en 45:53 minutos, con una media de 54,9 kilómetros por hora que dejó sin respuesta a sus rivales.
El neerlandés Thymen Arensman, su compañero de escuadra, cedió 1:54 minutos, mientras el francés Remi Cavagna (Groupama) completó el podio a 1:59 en una crono diseñada como sentencia para especialistas.
La general resistió el vendaval gracias al portugués Afonso Eulálio (Bahrain Victorious), quien defendió la maglia rosa al ceder 4:57 ante Ganna y mantener 27 segundos sobre el danés Jonas Vingegaard, tercero en discordia tras perder tres minutos con el ganador.
Eulálio encabeza la clasificación con tiempo acumulado de 39:40:34 horas, seguido por Vingegaard a 27 segundos y Arensman en la tercera plaza a 1:57 minutos, en un tablero que empieza a tensarse rumbo a la montaña.
Mañana el pelotón afrontará la undécima etapa sobre 195 kilómetros entre Porcari (Paper District) y Chiavari, donde el pulso del Giro buscará nuevas grietas tras el zarpazo contra el reloj.
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