Al comparecer ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, manifestó que el Pix, creado en 2020, permitió la incorporación de millones de brasileños al sistema bancario formal, al ampliar el acceso a servicios financieros y estimular el uso de otros instrumentos como las tarjetas de crédito.
“El Pix incluyó personas que estaban al margen del sistema, que pasaron a tener cuentas bancarias y, consecuentemente, tarjeta de crédito. Muchas personas imaginan que existe una rivalidad entre el Pix y el crédito, pero en realidad no la hay”, afirmó el titular del Banco Central.
Las declaraciones fueron recogidas por los portales Brasil de Fato y CNN Brasil, que coincidieron en señalar que el crecimiento del sistema de pagos instantáneos está vinculado al proceso de bancarización y expansión del acceso financiero en el país.
De acuerdo con los reportes, el Pix se ha consolidado como el principal medio de pago en Brasil desde 2024, con una adopción masiva entre la población y un crecimiento sostenido en distintos segmentos, incluyendo pagos de servicios y comercio electrónico.
CNN Brasil destacó además que el sistema ha ganado espacio en el mercado digital, con estimaciones que apuntan a una expansión de su participación en las transacciones de comercio electrónico en los próximos años, mientras datos del sector señalan un aumento significativo en su uso para pagos educativos y transferencias de alto volumen.
El Banco Central sostiene que el impacto del Pix no solo ha modernizado la infraestructura de pagos en Brasil, sino que también ha reducido costos operativos y ampliado el acceso a servicios financieros para sectores históricamente excluidos del entorno bancario.
La expansión de la plataforma brasileña ha sido motivo de inquietud para grandes grupos económicos internacionales acostumbrados a tener la hegemonía sobre este sector, y en julio de 2025 el sistema fue objeto de escrutinio por parte del Gobierno de Estados Unidos.
Un informe publicado por la Casa Blanca en abril pasado volvió a señalar a Pix como una amenaza para los intereses de los gigantes financieros estadounidenses que dominan parte del mercado global de pagos electrónicos.
“El Pix pertenece a Brasil, y nadie nos obligará a cambiarlo, dado el servicio que presta a la sociedad brasileña. Lo que sí podemos hacer es mejorar Pix para que pueda satisfacer cada vez más las necesidades de las mujeres y los hombres de este país”, expresó en ese momento el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
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