La movilización fue convocada por la Red Nacional de Jueces y Servidores Judiciales y la Asociación Dominicana de Jueces de Paz (Adojupa).
Durante la jornada, las asociaciones que respaldaron la protesta denunciaron el deterioro de las condiciones laborales y administrativas que, según afirmaron, afectan el funcionamiento del sistema de justicia.
El paro se inició con la lectura simultánea de un manifiesto en los palacios de justicia del territorio nacional.
De acuerdo con Vajoan Rodríguez, juez del Tribunal de la Jurisdicción Ordinaria de Tierra del Distrito Nacional, la paralización se desarrolló de manera pacífica ante la falta de respuestas del Consejo del Poder Judicial a reclamos formulados desde hace años.
Los participantes sostuvieron que la justicia no puede depender solo de la vocación y el sacrificio personal de jueces y empleados, sino de condiciones materiales, salariales e institucionales adecuadas para garantizar un servicio eficiente e imparcial.
Entre las principales dificultades señalaron la falta de personal administrativo, déficit de magistrados, bajos sueldos, diferencias salariales, sobrecarga laboral, deterioro de las infraestructuras judiciales y deficiencias en la seguridad de los palacios de justicia.
También alertaron que más de 557 servidores judiciales han renunciado este año y las plazas no han sido cubiertas, por lo que muchos empleados deben asumir funciones correspondientes a varias personas.
Los jueces y servidores judiciales advirtieron que continuarán las protestas hasta recibir respuestas concretas.
Mientras, el movimiento cívico Participación Ciudadana, mostró preocupación por la división interna que el conflicto evidencia en el Poder Judicial, y advirtió que esa fractura solo beneficia a quienes no creen en la justicia.
La entidad respaldó las demandas, pero llamó al diálogo y a la transparencia en el manejo de los recursos del sistema.
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