La región del África subsahariana es la más afectada del planeta, pues el 55 por ciento de sus hogares enfrenta costos excesivos de vivienda, indicó la agencia de la ONU.
En todo el mundo, las presiones de asequibilidad de la vivienda se están intensificando, subrayó el Informe sobre las ciudades del mundo 2026: La crisis mundial de la vivienda: vías para la acción.
La crisis global de la vivienda se profundiza a medida que el aumento de los alquileres, la rápida urbanización, los choques climáticos y la creciente desigualdad colocan a millones de personas bajo una grave presión financiera, apuntó el texto.
ONU-Hábitat, el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, atribuyó dichos desafíos a los profundos problemas estructurales en los sistemas de vivienda.
En muchos países -indicó- el precio de la vivienda formal aumentó mucho más allá de los ingresos promedio de los hogares debido a la escalada de los precios de la tierra, los altos costos de construcción, la infraestructura limitada y los sistemas de gobernanza de la tierra fragmentados.
Durante la última década, los precios de la vivienda y los costos de alquiler aumentaron más rápido que los ingresos en muchas partes del orbe, empujando a las familias de bajos ingresos hacia asentamientos periféricos con conexiones de transporte deficientes, menos empleos y servicios públicos limitados, más lejos de los centros de las ciudades.
También, los jóvenes, los migrantes y los trabajadores informales se encuentran entre los individuos más afectados.
ONU-Hábitat estimó que tres mil 400 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a una vivienda adecuada.
Muchos se ven obligados a vivir en hogares superpoblados, asentamientos informales y barrios con servicios deficientes con acceso limitado a agua potable, saneamiento e infraestructura básica.
Más de 1.1 mil millones de habitantes viven en asentamientos informales, la cifra más alta jamás registrada.
La crisis es particularmente grave por la rápida urbanización de los países africanos, y se destaca la escasez de viviendas de alrededor de 28 millones de unidades en Nigeria y 19,5 millones en Egipto, y otros millones más en Etiopía, Kenia, Tanzania y Sudáfrica.
El rápido crecimiento de la población y la migración hacia las ciudades pone cada vez más presión sobre los sistemas de vivienda urbana ya estirados, agregó.
Para 2050, se espera que otros 1,7 mil millones de personas vivan en áreas urbanas a nivel mundial, lo cual elevaría la población urbana total a 6,5 mil millones, y la mayor parte del crecimiento se concentra en África y Asia.
Además, la inasequibilidad de la vivienda alimenta la inseguridad de la tenencia, mientras casi uno de cada cuatro adultos en 108 países teme perder sus hogares o derechos sobre la tierra, particularmente los inquilinos y los residentes urbanos más jóvenes, que enfrentan aumentos de los alquileres y los costos hipotecarios.
ONU-Hábitat instó a los gobiernos a alejarse de las políticas de vivienda impulsadas por el mercado y adoptar estrategias más inclusivas, como los programas de vivienda asequible, fortalecer la regulación de los alquileres, mejorar la gobernanza de la tierra y aumentar la inversión en vivienda social e infraestructura urbana.
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