En declaraciones a la Ethiopian News Agency, Guguma explicó que las políticas de gran alcance y los esfuerzos de modernización en curso están destinados a fortalecer los sistemas de atención médica, tanto preventiva como curativa, en todo el territorio nacional.
Mencionó avances en la infraestructura sanitaria, optimización de la cadena de suministro clínico y ampliación del acceso a servicios médicos de calidad en todo el país.
Al referirse a los desafíos enfrentados durante la pandemia de Covid-19, recordó la escasez de kits de diagnóstico, oxígeno medicinal e instalaciones de cuidados intensivos, los cuales marcaron un punto de inflexión crucial en la estrategia de desarrollo del sector salud de Etiopía.
“Estas experiencias brindaron lecciones fundamentales e impulsaron los esfuerzos para construir un sistema de salud resiliente y autosuficiente, capaz de detectar y responder rápidamente a los brotes de enfermedades”, aseveró.
Al respecto, reveló la ampliación de las instalaciones de producción de oxígeno medicinal, pasando de solo tres plantas antes de la pandemia a 83 plantas operativas en todo el país. Como resultado, agregó, las instituciones de salud ahora pueden acceder a suministros vitales de oxígeno en un radio de 50 kilómetros.
Destacó que el número de hospitales equipados con unidades de cuidados intensivos también aumentó sustancialmente, de menos de 70 a 198 a nivel nacional.
Otro resultado importante en el sector fue el diagnóstico y la contención de un brote de la enfermedad del virus de Marburgo el año pasado, con el empleo de la experiencia y sistemas nacionales.
Asimismo, el establecimiento de un amplio marco de vigilancia y monitoreo de enfermedades diseñado para detectar y controlar brotes recurrentes, como la malaria y otras patologías estacionales.
El ministro de Estado de Salud declaró que continúan las inversiones en educación, capacitación profesional y preparación para la respuesta rápida, mediante el despliegue de profesionales cualificados en todo el país y el fortalecimiento de la colaboración con las comunidades locales.
Con reformas sostenidas, una infraestructura sanitaria ampliada y una mejor preparación para emergencias, Etiopía se posiciona cada vez más para afrontar de forma independiente los futuros desafíos de salud pública, concluyó.
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