De acuerdo con la exmagistrada, aquella semana de abril del pasado año colocó al país en 1904, pues “permitimos que un poder extranjero nos convierta en su protectorado, porque ellos declararon que venían a protegernos”.
En alusión al texto que, ante el presidente de la República, José Raúl Mulino, firmaron el 9 de abril de 2025 el ministro de Seguridad Frank Ábrego y el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, la exmagistrada señaló que viola el Tratado de Neutralidad; el mismo que establece de manera expresa que no habrá presencia militar de otro Estado en el territorio panameño.
“No se puede ser neutral si se tiene presencia militar de cualquier tipo y bajo cualquier excusa, ni siquiera con el argumento de proteger el Canal, que ha operado por más de 100 años y solo una vez en su historia de funcionamiento dejó de trabajar, cuando invadió Estados Unidos en 1989”, declaró Dixon al periódico La Estrella de Panamá.
En su sección Polígrafo, la también catedrática explicó al diario que los países pueden buscar cooperación en seguridad, pero en este caso se trata de una cesión para uso militar de parte del territorio, aceptando la presencia de tropas sobre la base de una hipótesis no fundamentada que no tiene nada que ver con la realidad.
“Una reedición de lo que ya hemos vivido durante muchas décadas, demasiadas décadas con la presencia militar estadounidense. Además, nos convierte en blanco de cualquier ataque contra Estados Unidos”, subrayó.
Además precisó que si Estados Unidos está pensando artillar la vía interoceánica como uno de sus bastiones para enfrentar a China, «Panamá tiene que ser más inteligente que entregarse, porque nosotros no somos parte de ese conflicto».
Al respecto reafirmó que el istmo, bajo ningún concepto, debía aceptar presencia militar so pretexto de brindar seguridad. Además, una seguridad que no se necesita porque el Canal es seguro mientras sea neutral.
El documento, dijo, identifica además una serie de territorios de infraestructura que se ceden para el control del norteño país, incluso que a las áreas designadas se pueden acceder, siempre que el Ministerio de Seguridad le notifique previamente al personal estadounidense, nada más parecido a una base militar, según opinó.
A juicio de la letrada, «El artículo 5 del Tratado de Neutralidad dice textualmente que solo Panamá tendrá fuerzas militares, sitios de defensa e instalaciones militares en su territorio… Lo dice, efectivamente, por eso se está violando», remarcó.
Para Dixon, para impugnar ese acuerdo, es necesario interponer todas las acciones legales, entre ellas una demanda de inconstitucionalidad ante el Supremo, aunque al final, indicó, la última palabra la tiene el pueblo.
De otra parte, recordó que la Constitución mandata que todos los tratados concernientes al Canal deben ser aprobados por la Asamblea Nacional (parlamento).
En tanto, ese documento no tiene ninguna efectividad ni validez hasta que lo aprueben los diputados, señaló.
“Yo quiero oír a los diputados de la Asamblea tratar de convencer a la ciudadanía que este documento es bueno para Panamá. Yo quiero ver si van a ser tan antipatria, tan traidores a la historia y a la nacionalidad panameña como para aprobarlo», reafirmó.
Pero por si acaso a los diputados les da una amnesia repentina, se olvidan de nuestra historia y deciden aprobarlo, no tienen la última palabra, sentenció. Este documento necesariamente tiene que ir a referéndum, tiene que ser aprobado por el pueblo panameño.
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