Según un recuento basado en datos de la Agencia Nacional de Noticias Libanesa (NNA), los ataques incluyeron 41 bombardeos aéreos, 17 ataques de artillería, una explosión y una operación de búsqueda militar.
La mayoría de las incursiones se concentraron en el distrito de Tiro, donde fueron atacadas localidades como Burj Rahal, Deir Qanoun al-Nahr, Abbasiya, Mansouri, Qalila, Majdal Zoun, Hanawiya y Jouya.
Uno de los ataques aéreos contra la zona comprendida entre Burj Rahal, Deir Qanoun al-Nahr y Abbasiya dejó seis muertos, incluidos dos paramédicos, además de seis heridos, entre ellos tres miembros de equipos de emergencia que acudían a evacuar víctimas tras un primer bombardeo contra una motocicleta.
En la localidad de Hanawiya, otros cuatro paramédicos murieron y dos resultaron heridos en ataques dirigidos contra un centro médico y una posición de la Autoridad Islámica de Salud.
Asimismo, tres personas resultaron heridas en un bombardeo contra la zona de Hafour, situada entre las localidades de Siddiqin y Qana.
El derecho internacional humanitario establece protección especial para el personal sanitario y los centros médicos durante los conflictos armados, conforme a los Convenios de Ginebra de 1949 y el Protocolo Adicional I de 1977.
Las autoridades libanesas denunciaron que los ataques representan nuevas violaciones del frágil alto el fuego, prorrogado recientemente por 45 días hasta principios de julio.
El Ministerio de Salud de Líbano informó que en las últimas 24 horas se registraron 22 muertos y 39 heridos por los bombardeos israelíes.
Con estas cifras, el balance total de víctimas desde el inicio de la ofensiva israelí el 2 de marzo asciende a tres mil 111 fallecidos y nueve mil 432 heridos, según datos oficiales libaneses.
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