Los familiares de la artista aseguraron previamente que sus restos serían repatriados a su país natal desde la nación azteca, y pidieron que quienes acudan a la ceremonia que tendrá lugar en el Capitolio no lo hagan vestidos de negro, color que se asocia al luto, sino de blanco o con colores, de la manera en la que la intérprete solía ataviarse.
Para esta jornada, como parte del acto de recordación, habrá una presentación oficial de Los Tambores de Totó, el grupo que acompañó a la cantante, además de otros artistas invitados.
Está programado que mañana ocurra la eucaristía en la Catedral Primada de Bogotá y posteriormente su cuerpo será cremado.
El 29 de mayo en Mompox, en el norteño Bolívar, será la ceremonia conmemorativa y ritual privado en el Río Magdalena con su familia y allegados.
La artista, cuyo nombre era Sonia Bazanta Vides, murió en Celaya, México, a causa de un infarto al miocardio.
Oriunda de Talaigua, en el norteño Bolívar, defendió con pasión a través de la música y el baile los ritmos autóctonos de la región que la vio nacer, entre los que se destacan la cumbia, el mapalé y el bullerengue, resumen de la herencia de las culturas africanas e indígenas.
Totó complementó su talento con estudios sobre Historia de la música, Organización de espectáculos, Coreografía y ritmo en la Universidad de la Sorbona, en Francia.
También realizó disímiles giras internacionales por Europa, Asia, Norteamérica y América Latina, pero sin dudas una de sus presentaciones más memorables, para el público y ella misma, fue su actuación en la ceremonia de entrega del premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez en 1982.
Recibió varias distinciones, entre ellas el Premio Nuestra Tierra, como mejor artista folclórica y personaje de la década en la Cultura en 2007.
El Ministerio de Cultura de Colombia le otorgó el Premio Vida y Obra en 2011 y, dos años después, fue galardonada con el Grammy a la Excelencia Musical otorgado por la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación.
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