Entre las medidas de vigilancia epidemiológica tomadas se hallan el refuerzo de la capacidad de respuesta del personal e instituciones de salud para detectar personas sospechosas, así como la emisión de directrices para proceder al aislamiento oportuno y garantizar una atención integral.
La entidad aseguró que mantendrá monitoreos sobre las alertas internacionales y las evaluaciones de riesgo y también velará por la correspondiente coordinación en los puntos de entrada internacionales a la nación.
La cartera ministerial pidió a la ciudadanía abstenerse de viajar a las zonas afectadas por la presencia del virus y evitar el contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de personas enfermas o con síntomas compatibles con ébola.
Recomendó además consultar a los servicios de salud si presenta síntomas como fiebre, debilidad, dolor muscular, diarrea, vómito o sangrado y permitir el seguimiento de las autoridades sanitarias en caso de contacto con una persona sospechosa o confirmada.
Por último, la entidad hizo un llamado a la población a que consulte únicamente información proveniente de fuentes oficiales y evitar la difusión de datos no verificados que puedan generar alarma.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) el brote de enfermedad por virus Bundibugyo, una variante del ébola.
Según la OMS, el brote comenzó en la provincia de Ituri, en la RDC, donde hasta el 15 de mayo se habían reportado 246 casos sospechosos y 80 fallecimientos.
La enfermedad por virus Bundibugyo es una forma grave del ébola y se transmite por contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de personas infectadas, así como por superficies contaminadas.
El periodo de incubación de la variante de la enfermedad, para la cual no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, puede variar entre dos y 21 días.
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