De acuerdo con las fuentes, las fuerzas de Tel Aviv cruzaron el río Litani y ocuparon las alturas de Beaufort, una posición considerada de gran importancia estratégica por su dominio sobre amplias áreas del sur libanés y por su proximidad a la ciudad de Nabatieh.
Durante la operación, fueron habilitados varios puntos de cruce sobre el río Litani, lo que permitió el avance de un importante contingente militar hacia áreas situadas al norte de esa vía fluvial.
Analistas consideran que la toma del Castillo de Beaufort constituye una de las incursiones israelíes más profundas en territorio libanés desde la retirada de sus tropas del sur del país en el año 2000. La fortaleza domina zonas estratégicas de la gobernación de Nabatieh.
Mientras tanto, el ejército israelí confirmó la muerte de un integrante de la Brigada Givati y heridas a otros cuatro militares durante combates en el sur del Líbano. Medios de prensa israelíes atribuyeron el incidente a un ataque con dron lanzado por Hezbolá.
Asimismo, las autoridades israelíes activaron sistemas de alerta en varias localidades de la Galilea occidental tras detectar el ingreso de una aeronave no tripulada procedente del sur del Líbano. Posteriormente informaron que el aparato cayó en una zona despoblada sin causar víctimas.
Los acontecimientos ocurren en medio de una creciente escalada militar y pese al acuerdo de alto el fuego vigente desde abril, cuya implementación ha sido objeto de acusaciones mutuas de violación por parte de los contendientes.
De acuerdo con cifras oficiales libanesas, la ofensiva israelí iniciada el pasado 2 de marzo ha causado tres mil 371 muertos y 10 mil 129 heridos, además del desplazamiento de más de un millón de personas.
Organismos internacionales y autoridades libanesas han expresado preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en el sur del país, donde continúan los bombardeos y las operaciones militares en amplias zonas cercanas a la frontera.
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