De acuerdo con medios locales, la recién estrenada administración busca destituir al mandatario por considerar que no frenó lo que considera «abusos» del anterior Ejecutivo, en una ofensiva política sin precedentes en el país europeo.
Magyar anunció su decisión tras reunirse con Sulyok en el Palacio Sándor, residencia oficial del jefe de Estado en esta capital.
He informado al presidente de la república que si no cambia su postura y no dimite voluntariamente, hoy informaré a la bancada del partido gobernante Tisza y comenzaremos de inmediato los procedimientos necesarios en el Parlamento, afirmó Magyar en conferencia de prensa.
El mandatario detalló que, según la Ley Fundamental, existen varias vías para cesar al presidente.
Analistas políticos consideran que la medida busca consolidar el poder del nuevo Gobierno tras años de hegemonía del primer ministro saliente Viktor Orbán.
Magyar agregó que, de ser necesario, la bancada de Tisza presentará al Parlamento propuestas de reforma constitucional para forzar la salida de Sulyok. El primer ministro sostuvo que el mandatario no cumplió con sus funciones y no impidió los abusos del anterior Gabinete.
Expertos en derecho constitucional subrayan que el proceso de juicio político requiere mayorías cualificadas y podría prolongarse.
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