Durante una rueda de prensa en esta capital, Alckmin calificó de “extremadamente injusta” y “totalmente improcedente” la propuesta de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos de imponer un arancel del 25 por ciento a productos brasileños bajo la denominada Sección 301 de la Ley de Comercio.
Además, aseguró que el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscará revertir la medida antes de que sea formalizada por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
Al referirse al Pix, creado por el Banco Central de Brasil en 2020, el vicepresidente sostuvo que no existe ninguna razón para incluirlo en las discusiones bilaterales, pues constituye una herramienta beneficiosa para la población y para la economía nacional.
“El Pix es un patrimonio nacional, una conquista del pueblo brasileño, la tecnología al servicio de la sociedad y de la economía, sin ningún costo para las empresas y para la población. No perjudica a nadie”, afirmó.
Alckmin también criticó a sectores internos que, según dijo, intentan perjudicar al país por motivaciones políticas en momentos en que Brasil mantiene conversaciones con Washington para evitar nuevas restricciones comerciales.
“Siempre que el diálogo avanza, infelizmente aparecen falsos patriotas y saboteadores que colocan sus intereses personales y electorales por encima del interés del país y del interés público”, manifestó.
De acuerdo con el vicemandatario, esas acciones terminan afectando el empleo, los ingresos de los trabajadores y la actividad de las empresas brasileñas.
Asimismo, informó que los titulares de Desarrollo y de Relaciones Exteriores intentarán sostener reuniones con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, durante la reunión ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos que tendrá lugar mañana en Francia.
Estados Unidos amenazó con aplicar un arancel adicional de 25 por ciento a productos brasileños desde el 15 de julio, una medida que, de concretarse, afectaría sectores estratégicos del comercio bilateral y podría elevar las tensiones económicas entre ambos países.
Washington justifica la decisión bajo el argumento de prácticas comerciales supuestamente perjudiciales para empresas estadounidenses, entre ellas políticas digitales, el sistema de pagos Pix, deficiencias en propiedad intelectual y presuntas barreras al acceso al mercado brasileño.
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