Un monitoreo de la empresa de análisis Palver, realizado entre el 27 de mayo y el 2 de junio, identificó que el 81 por ciento de las publicaciones con opiniones sobre el tema atribuyen al legislador alguna responsabilidad directa o indirecta.
El estudio, citado por ICL Notícias, examinó intercambios en más de 100 mil grupos públicos de ambas plataformas y excluyó mensajes considerados neutrales, como enlaces compartidos sin comentarios o reproducciones automáticas de contenidos periodísticos.
La controversia se intensificó tras la visita de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos y de su reunión con el presidente norteamericano, Donald Trump, el pasado 26 de mayo en la Casa Blanca.
Días después, las autoridades comerciales estadounidenses amenazaron con imponer nuevos aranceles a productos brasileños, al presentar las conclusiones parciales de una investigación que critica varios mecanismos del gigante sudamericano, entre ellos el sistema de pagos instantáneos Pix.
Ante esa amenaza, figuras cercanas al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y usuarios de redes sociales promueven en Internet el término “Tariflávio” (unión de los términos tarifas y Flávio), con el objetivo de vincular al senador con las posibles consecuencias económicas derivadas de la decisión comercial estadounidense.
Según Palver, los mensajes predominantes acusan al legislador y a su familia de actuar en favor de intereses extranjeros y de perjudicar al Pix, una herramienta financiera ampliamente utilizada por la población brasileña.
Del otro lado, las publicaciones que rechazan esas acusaciones sostienen que se trata de una campaña de desinformación, niegan cualquier riesgo para el funcionamiento del sistema de pagos y defienden la actuación internacional del hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.
Palver aclaró que el monitoreo refleja únicamente el contenido circulado en grupos públicos de mensajería y no constituye una encuesta de opinión ni permite proyectar tendencias electorales.
El martes, Flávio Bolsonaro informó que envió una carta al secretario norteamericano de Estado, Marco Rubio, para solicitar que Washington no aplique los nuevos gravámenes recomendados por una investigación comercial.
Sin embargo, medios y figuras políticas, incluido Lula, recordaron que el pasado año el senador celebró la imposición de tarifas por parte de Washington a productos brasileños.
Medios locales reportaron que la campaña del legislador y precandidato presidencial pasó a una estrategia para desvincularlo de los aranceles, después de percibir que el tema podía perjudicar sus aspiraciones electorales.
mem/mar













