Hoy ya en Barcelona, donde tendrá dos intensas jornadas, el Santo Padre consiguió generar un ambiente de emociones y fervor en numerosos actos, tres de ellos impactantes: una misa y Corpus Christi ante millón y medio de personas; un encuentro con 600 mil jóvenes; y un acto con la comunidad diocesana en el Santiago Bernabéu.
Aunque prevalece el ambiente político de aplausos a las palabras de Leon XIV en distintos discursos, pocos esperan que se mantenga cuando existe una cruzada de la derecha por desbancar del poder al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Luego del Consejo de Ministros de este martes,
la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ponderó la «enorme humanidad» demostrada por el Sumo Pontífice, en una «visita histórica» sobre la encomió el «importante esfuerzo de coordinación» entre administraciones, instituciones y entidades sociales.
«Lo más relevante de la histórica visita del Papa es el mensaje que deja entre nosotros: una llamada a poner a las personas en el centro (…),, la defensa de la dignidad humana y la llamada a seguir construyendo una España abierta, solidaria y comprometida con los derechos de todos».
La también ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones valoró asuntos deslizados por la máxima autoridad del Vaticano «sobre migración, la dignidad y la acogida».
«Escuchar testimonios como el de Khadry, que llegó a España desde Senegal en 2020, emocionado hasta las lágrimas (…), ayuda a recordar las historias y los proyectos de vida de las personas migrantes en nuestro país», destacó Saíz.
La vocera aprovechó para subrayar que «España puede sentirse orgullosa de medidas como la regularización (de inmigrantes), que ha sido respaldada por amplios sectores sociales, entidades humanitarias y “también por la propia iglesia”.
Precisamente Leon XIV concluirá su periplo por España el próximo sábado en Islas Canarias, donde visitará un centro de acogida a inmigrantes.
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