El crudo Brent, referencia para Europa, cayó 2,3 por ciento hasta situarse en 74,50 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense retrocedió a 69,80 dólares, su nivel más bajo en tres semanas.
La caída responde a crecientes temores de que la demanda energética se desacelere ante indicios de una menor actividad industrial en China y Alemania.
Operadores señalaron que el mercado sobrecompensó las expectativas de recortes de producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+).
A esto se sumó la fortaleza del dólar, que encarece el commodity para compradores con otras monedas. Pese a ello, las pérdidas fueron limitadas por la tensión geopolítica en el Mar Rojo, que mantiene en alerta los suministros.
Analistas de Goldman Sachs advirtieron que el equilibrio entre oferta y demanda sigue siendo frágil de cara al verano boreal.
En este contexto, la próxima reunión del comité de monitoreo de la OPEP+, prevista para finales de mes, será clave para definir los niveles de producción.
Los inversores ahora aguardan los inventarios semanales de crudo en Estados Unidos que publicará mañana la Agencia Internacional de Energía (AIE). Hasta el cierre, el petróleo se negociaba con volatilidad y tendencia a la baja.
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