Álvarez pudo finalmente comunicarse con su padre Fabián Álvarez, a quien informó la decisión de las autoridades del país árabe de prorrogar por 30 días el plazo de encierro y de llevar al grupo a juicio.
“Con los familiares del resto de los detenidos y organizaciones como Summud, estamos tratando de conseguir la ayuda legal que van a necesitar y tratamos de hacer contacto con algunas cancillerías para ver si los gobiernos pueden presionar un poco más”, explicó su progenitor a Caras y Caretas.
Matías, junto a otras nueve personas, fue detenido el pasado 24 de mayo. Formaba parte del convoy terrestre Global Sumud Maghreb que llevaba ayuda humanitaria para el pueblo de Gaza.
En principio se les imputaba el cargo de «inmigración ilegal dentro del territorio libio». Pero esto podría cambiar y las alternativas resultan la deportación o ser condenados a una prisión local.
El grupo lo forman ciudadanos de Argentina, España, Italia, Estados Unidos, Uruguay, Polonia y Túnez.
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