Farah, al describir la sólida construcción institucional como un sello distintivo de la civilización, enfatizó que la democracia sigue siendo la base absoluta para la estabilidad, la supervivencia y la prosperidad del país.
Subrayó además la importancia de los esfuerzos colectivos y el sacrificio compartido para fomentar un entorno en el que la gobernanza democrática y las instituciones nacionales puedan prosperar.
Consideró que la participación activa de los ciudadanos durante todo el proceso demostró claramente su dedicación al desarrollo democrático.
El dirigente elogió en gran medida al Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil de Etiopía y a sus miembros por el papel vital en la educación cívica y las campañas de concienciación pública, que empoderaron a la población para ejercer sus derechos constitucionales de manera responsable y efectiva.
Destacó que en los últimos años adoptaron medidas importantes para elevar el papel de esas organizaciones en el desarrollo nacional y la construcción del Estado.
La sólida participación pública y el compromiso durante las Séptimas Elecciones Generales, agregó, fue el resultado directo de estas iniciativas sostenidas.
De cara al futuro, reafirmó el compromiso del gobierno de fortalecer las Organizaciones de la Sociedad Civil y profundizar las asociaciones para avanzar aún más en el viaje democrático de Etiopía.
Hizo hincapié en que los esfuerzos por fomentar un entorno político equilibrado, que promueva la sana competencia junto con la cooperación constructiva, seguirán siendo una prioridad en los próximos años.
ro/nmr













