En junio de 1975, la Dirección de Inteligencia Nacional, policía secreta del régimen de Augusto Pinochet (1973-1990), secuestró y luego hizo desaparecer a Exequiel Ponce, Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas, Carolina Wiff, Mireya Donoso y Michelle Peña, entre otros militantes.
“Ellos estaban muy comprometidos con el proceso que encabezó el presidente Salvador Allende”, recordó Jaime Lorca, presidente del Centro de Formación Memoria y Futuro.
El también hermano de Carlos Lorca recordó que eran muy jóvenes y, con excepción de Exequiel Ponce, a quien le decían “el viejo” porque tenía 39 años, el resto estaban entre los 20 y 30.
Sabemos que los llevaron al centro de detención y torturas de Villa Grimaldi y luego a la fatídica excolonia dignidad, donde los asesinaron, quemaron sus cuerpos y echaron las cenizas al río, afirmó.
En una entrevista a la Radio y Diario Universidad de Chile, Jaime Lorca destacó la importancia de recordar esta fecha en el país, en momentos en que se pretende imponer el negacionismo y se intenta una especie de amnistía para los violadores de los derechos humanos.
“Hay una conciencia importante en el pueblo de que una forma de que no vuelvan a ocurrir estos hechos atroces es la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. Desgraciadamente eso no lo hemos logrado”, dijo.
Los homenajes comenzaron en la mañana con un acto en el centro de Santiago y en la noche está convocado otro en la calle donde fueron secuestrados Carlos Lorca y Carolina Wiff.
El Centro Memoria y Futuro realizará un encuentro virtual, donde también se rendirá tributo al presidente de la Unidad Popular Salvador Allende, al cumplirse mañana el 118 aniversario de su natalicio.
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