La representante de la OMS añadió que más de 22 millones de personas en ese país requieren asistencia humanitaria, mientras que 14,4 millones necesitan servicios de atención sanitaria.
“Esto significa que el personal sanitario tiene menos capacidad para vacunar a los niños, a las madres les resulta más difícil encontrar atención segura y a los pacientes les cuesta más acceder a servicios de salud esenciales”, publicó Balkhy en la red social X.
Sadiq Zahirzai, médico afgano, instó a la Organización Mundial de la Salud a ampliar su apoyo a los centros de salud provinciales y a ayudar a cubrir sus necesidades operativas.
En declaraciones a TOLOnews, Sayed Shah, residente del distrito de Nahr-e Saraj, en la provincia de Helmand, quien llevó a su hijo de dos años al Hospital Infantil Indira Gahi de Kabul para recibir tratamiento, explicó que la falta de especialistas pediátricos y de servicios médicos básicos en Helmand le obligó a emprender ese viaje a la capital.
Mohammadullah Rasouli, jefe de la clínica ambulatoria y del centro de diagnóstico del Hospital Infantil Indira Gandhi señaló que entre seis mil y siete mil pacientes acudieron allí en los últimos cuatro días, y que alrededor del 70 por ciento de ellos procedían de las provincias.
Apuntó que la falta de instalaciones de diagnóstico y tratamiento disponibles en las provincias, golpea con más fuerza a las familias con escasos recursos por la situación económica precaria de Afganistán.
La Organización Mundial de la Salud advirtió con anterioridad que, tras la reducción y suspensión de una parte significativa de la ayuda estadounidense, al menos 422 centros de salud en todo Afganistán habían dejado de operar para finales de junio de 2025 debido a la falta de fondos, dejando a más de 3,1 millones de personas sin acceso a servicios de salud esenciales.
La decisión de Washington también afectó el plan de las autoridades afganas de construir 318 hospitales a nivel de distrito en todo el país.
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