El triunfo del 19 de julio de 1979 no fue solamente la caída de la dictadura somocista, fue también el nacimiento de una nueva esperanza para Nicaragua y para los pueblos del mundo que luchaban por la libertad, la independencia, la justicia social y la autodeterminación, afirmó en la ceremonia el embajador nicaragüense Mario José Armengol.
“Fue la victoria de un pueblo pequeño en territorio, pero inmenso en dignidad”, remarcó el diplomático antes de señalar que “Nicaragua y Vietnam comparten una historia marcada por la resistencia, la defensa de la soberanía, el amor a la Patria y la convicción de que la independencia nacional es un derecho sagrado e irrenunciable”.
Armengol manifestó que su país recuerda con especial gratitud el 3 de septiembre de 1979, cuando recibió al entonces primer ministro vietnamita, Pham Van Dong, quien viajó a Managua para firmar el establecimiento de relaciones diplomáticas con el triunfante gobierno sandinista, uno de los primeros países en hacerlo.
Destacó también que en la década de 1980 se produjeron hitos importantes en los vínculos bilaterales, entre ellos la visita a Vietnam del comandante Daniel Ortega y la creación de la Organización de Amistad con Nicaragua.
Desde entonces, dijo, “se han fortalecido las relaciones bilaterales, construidas sobre la confianza, el respeto mutuo, la solidaridad, la defensa de la soberanía y la lucha compartida por un mundo más justo, equilibrado y multipolar”.
El embajador nicaragüense sostuvo que en los últimos años esa hermandad histórica ha entrado en una nueva etapa de dinamismo y profundidad, y consideró un importante hito la reapertura de la Embajada de su país aquí, en 2024.
En los últimos años, indicó, se han fortalecido los encuentros de alto nivel, los intercambios de delegaciones y mensajes, y Nicaragua ha acompañado a la nación indochina en espacios multilaterales, respaldando sus candidaturas e iniciativas internacionales convencida de que Vietnam representa una voz digna, responsable y constructiva en el escenario mundial.
“Cada mensaje, cada visita, cada gesto solidario confirma que la amistad entre Nicaragua y Vietnam no pertenece solamente al pasado: está viva, se fortalece y se proyecta hacia el futuro”, concluyó.
Por su parte, el vicepresidente de la Unión de Organizaciones de Amistad de Vietnam (VUFO, por sus siglas en inglés), Dong Huy Cuong, exaltó la trascendencia del triunfo de la Revolución Sandinista, que calificó de poderosa inspiración para los pueblos de Latinoamérica y el mundo en su lucha por la liberación.
Nicaragua y Vietnam son dos pueblos que lucharon duro y realizaron incontables sacrificios por conseguir su independencia y libertad, subrayó Huy Cuong e instó a reforzar los vínculos bilaterales en medio de un complejo y cambiante contexto internacional.
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