Durante su intervención diaria a través de medios de comunicación del poder ciudadano, la mandataria señaló que la paz constituye la base para el trabajo, la seguridad, la prosperidad y los esfuerzos encaminados a combatir la pobreza.
«La paz es un patrimonio de humanidad, Cristiano, Socialista y Solidario», expresó la copresidenta, quien destacó que el pueblo nicaragüense conoce el valor de ese bien y la responsabilidad de defenderlo y resguardarlo.
Añadió que el legado histórico de los próceres, héroes y mártires se refleja en el presente de «luz, vida, verdad, paz y bien», al tiempo que subrayó la importancia de mantener un ambiente de estabilidad y concordia entre las familias.
Manifestó que Nicaragua ha vivido etapas de confrontación y discordia que provocaron sufrimiento a la población, por lo que insistió en la necesidad de rechazar el odio y fortalecer los valores de la convivencia pacífica.
Asimismo, agradeció a Dios por lo que calificó como un ambiente de paz y armonía en el país y afirmó que corresponde a los nicaragüenses proteger ese patrimonio para las presentes y futuras generaciones.
La copresidenta concluyó señalando que la paz permite al pueblo trabajar, avanzar en el desarrollo y continuar construyendo un clima de unidad y bienestar.
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