En su mayoría, las detenciones realizadas estuvieron relacionadas con el uso de fuegos artificiales tipo mortero lanzados contra las fuerzas del orden, indicó el canal de televisión France 24.
La celebración del 14 de julio terminó de forma prematura la noche del martes, pues Les Bleus, que aspiraban a disputar una tercera final consecutiva y llegaban con seis victorias en seis partidos desde el inicio del torneo, vieron esfumarse bruscamente su sueño de conquistar una tercera estrella al caer ante España (0-2).
Una situación fue similar en Lyon, donde varios cientos de personas se habían reunido en la Plaza Bellecour para seguir el encuentro frente a La Roja.
Al finalizar el partido, se formaron varios pequeños grupos, integrados principalmente por jóvenes, responsables del lanzamiento de proyectiles contra las fuerzas del orden, en particular morteros de fuegos artificiales.
La policía, especialmente la unidad antidisturbios CRS 83, intervino y procedió a la detención de una veintena de personas, nacidas entre 2002 y 2011, indicó France 24.
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