Un reporte publicado por la oficina de prensa de esa institución internacional señala que también es grave en esa zona la desnutrición infantil, a pesar de frágiles avances logrados gracias al aumento de la asistencia humanitaria y el tráfico comercial, tras el alto el fuego decretado en octubre del pasado año.
Un nuevo análisis elaborado de conjunto con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), apunta que actualmente 1,4 millones de personas, el 67,0 de la población de Gaza, está en situación de crisis, o con niveles aún peores de inseguridad alimentaria aguda.
Esto representa una disminución con respecto a los 1,6 millones de personas, o el 77,0 por ciento de la población, registrados a finales del año pasado, pero aún 212 mil gazatíes permanecen en situación de emergencia, correspondiente a la Fase 4 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC).
La situación es particularmente grave en las zonas cercanas a la línea de control militar israelí, donde el acceso a la ayuda y los servicios humanitarios resulta muy difícil, mientras que en las gobernaciones de Gaza Norte, Gaza, Deir al-Balah y Khan Younis, los niveles de desnutrición llegan al nivel de alerta, clasificado como la fase 2 de la IPC.
En estos momentos solo se encuentra abierto el cruce fronterizo de Kerem Shalom/Abu Salem, en el sur de Gaza, lo que limita el flujo de bienes esenciales que podrían contribuir a la recuperación.
Por otra parte, más del 70,0 por ciento de las tierras de cultivo de la Franja son inaccesibles, lo que las deja fuera del alcance independientemente de los daños o el acceso a insumos, y solo 3,0 puntos porcentuales de las mismas es actualmente utilizable.
El acceso al mar también sigue prohibido, lo que limita la capacidad de las personas para producir alimentos, obtener ingresos y reconstruir sus vidas, confirma el texto.
La FAO, Unicef y el PMA destacan en este informe que “la paz, la seguridad y la protección sostenidas son esenciales para que las personas logren regresar a sus granjas, negocios y comunidades y puedan comenzar a reconstruir sus vidas”.
Esas agencias hicieron un llamado a la comunidad internacional para que incremente la financiación de la asistencia alimentaria y nutricional, la producción agrícola, la atención sanitaria, los servicios de agua y saneamiento, y para los programas de recuperación de los medios de subsistencia.
En Gaza “deben levantarse las restricciones a las importaciones agrícolas y de ayuda humanitaria” pues “sin estos elementos esenciales, la producción y la seguridad alimentaria seguirán siendo una situación crítica”, expresó al darse a conocer este estudio el director general de la FAO, Qu Dongyu.
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