Los termómetros ya comenzaron a mostrar una notable variación al alza, principalmente en zonas del centro y norte de esta nación europea, así como en la sureña región de Cerdeña, y gradualmente el cambio se extenderá al resto del país, señalan expertos en declaraciones divulgadas en el sitio digital del diario La Stampa.
Esta cuarta ola “será similar a la tercera y se caracterizará por un calor sofocante, con temperaturas máximas de entre 37 y 42 grados Celsius en las llanuras del interior de la península italiana, con picos que podrían alcanzar los 44 grados Celsius en Sicilia y Cerdeña”, apuntó el meteorólogo Andrea Vuolo.
Por otra parte, las temperaturas nocturnas también se elevarán, “para alcanzar entre 20 y 24 grados Celsius en las principales ciudades del norte de Italia, como Turín y Milán, así como en el centro de Roma y Florencia”, indicó Vuolo.
“Las masas de aire procedentes de África, al pasar sobre el Mediterráneo se enriquecerán con vapor en las capas inferiores, generando una atmósfera bochornosa aún más intensa debido a que partimos de una humedad ya relativamente alta”, explicó el especialista.
Durante la tercera ola, que se extendió por 20 días y finalizó hace apenas una semana, se observaron temperaturas máximas récord de 47 grados centígrados en Cerdeña, mientras que en el centro y norte de Italia, así como en Sicilia los picos llegaron a 38 y 41 grados, particularmente en las regiones de Emilia-Romaña, Umbría y Toscana.
Antonello Pasini, climatólogo del Consejo Nacional de Investigaciones (CNR), consideró que estos fenómenos forman parte de un panorama general preocupante, debido a que las temperaturas alcanzarán 7 u 8 grados por encima del promedio.
Las sucesivas olas de calor, cada vez más fuertes, prueban “que el cambio climático en la región mediterránea avanza a pasos agigantados”, aseveró Pasini.
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