El encuentro tuvo lugar este viernes en Cali poco antes de la ceremonia de investidura de De la Espriella, evento al que también asisten el rey Felipe VI de España y otros mandatarios latinoamericanos.
Según informó la Presidencia ecuatoriana, ambos gobernantes reafirmaron su compromiso de fortalecer los vínculos de cooperación, integración y amistad entre los dos países.
El canciller ecuatoriano, Roberto Kury, calificó el encuentro como el inicio de «una nueva etapa» en las relaciones bilaterales y destacó que los dos gobiernos comparten una visión orientada a fortalecer la economía y la seguridad fronteriza.
«Vamos a trabajar de la mano muy bien con el nuevo presidente electo», afirmó Kury, quien detalló que durante la reunión fueron identificados tres asuntos prioritarios: seguridad en la frontera, apertura comercial y energía. El ministro anunció además la conformación de mesas técnicas y grupos de trabajo para desarrollar esos temas, ampliar el diálogo bilateral y buscar resultados en beneficio de las poblaciones de ambos países vecinos.
Ecuador y Colombia comparten una frontera de 586 kilómetros y mantienen estrechos vínculos comerciales, sociales y de seguridad, aunque la relación bilateral atravesó tensiones durante los últimos meses del Gobierno del presidente colombiano saliente, Gustavo Petro.
Las diferencias entre Noboa y Petro, quien calificó como un preso político al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, derivaron en medidas que afectaron el intercambio bilateral, incluidos cierres fronterizos y una disputa comercial iniciada por el gobernante del país de la mitad del mundo.
El movimiento Revolución Ciudadana (RC), principal fuerza de oposición en Ecuador, cuestionó la política exterior de Noboa, quien recibió en Quito esta semana al canciller de Israel, Gideon Sa’ar, y al mandatario argentino, Javier Milei, antes de partir de Cali.
“La reunión de Milei y Noboa en Ecuador y el posterior desplazamiento de ambos a Colombia, a la posesión de Espriella, pone rostro a una época de retrocesos en derechos humanos y al resurgimiento de discursos de odio, racismo, xenofobia, machismo y exclusión”, afirmó la RC.
Para esa organización política, eso son “expresiones que los pueblos latinoamericanos enfrentaron durante décadas y que hoy intentan reinstalarse bajo el disfraz de una supuesta defensa de la libertad”. ool/avr





