El acumulado del primer semestre del año marcó 2,34 por ciento, mayor que el de los mismos seis meses del periodo anual previo, subrayó el diario Prensa Libre, en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) calculado y publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El repunte de la inflación observado en julio se debe a la presión ejercida por la división de transporte, que registró 0,56 por ciento, la incidencia más alta de las 13 divisiones evaluadas, describió el reporte.
De los cinco productos que tuvieron mayor incidencia positiva (aumento) en julio, según el IPC, tres son derivados del petróleo.
A pesar de ese impacto fuerte, en negativo (baja) figuraron los tomates, con -0,0240 por ciento; el transporte aéreo de pasajeros (-0,0089); las zanahorias (0,0088), y los huevos de gallina (-0,0060 por ciento).
El alza de 14,56 por ciento de las gasolinas y del 23,89 del diesel en julio fue moderado por algunas bajas en la división de alimentos y bebidas, explicó el presidente del Banco Central, Álvaro González, citado por el medio.
Añadió que aún no se observan los efectos de segunda vuelta, ya que la única división de gasto que archiva incrementos es la de transporte, donde se consignan los precios de los combustibles.
“Ello refleja que las expectativas de inflación se mantienen estables”, advirtió el experto.
Guatemala cerró 2025 con una inflación de 1,65 por ciento, menor al 1,70 registrado en igual etapa del año anterior, el nivel más bajo desde 2012, destacaron aquí analistas.
La inflación interanual, sin embargo, llegó en abril último a 3,24 por ciento, sobre el 2,50 de marzo, lo cual rompió la tendencia de estabilidad observada.
En mayo cayó a 2,86 y en junio al mencionado 2,27, justo cuando ese primer mes comenzó a aplicarse un subsidio a los combustibles de dos mil millones de quetzales (alrededor de 261 millones de dólares) aprobado por el Congreso, que duró hasta el 2 de julio.
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