Solamente la floretista Anabella Acurero había subido a lo más alto del podio, y cayeron en todas las demás finales colectivas que disputaron.
Apenas este sábado, fecha final, y en la que también se jugaban el cuarto puesto del medallero general con República Dominicana, la esgrima mostró su real calidad y se llevó los cetros en espada femenina y sable masculino.
Sin embargo, el gran dominador fue México, que sumó siete títulos, con tres medallas de plata y cinco de bronce.
Máximo Azuela y Natalia Botello se llevaron par de oros, al imponerse en la disputa por colectivos y también en florete y sable individual, respectivamente.
El otro bicampeón de estos Juegos en esta disciplina fue el colombiano John Édison Rodríguez, monarca en espada tanto personal como colectivo.
Únicamente estos tres países alcanzaron preseas doradas, y solamente rozó el oro Puerto Rico, con el subtítulo de Gabriela Hwang en sable. mh/lp






