Advirtió en sus redes sociales el también acaudalado empresario que tales medidas podrían profundizar la desaceleración económica que atraviesa el país.
Lamentó en su cuenta de X que el BCB estableciera un techo a la masa monetaria para 2026, con el objetivo de mantenerla en niveles similares a los registrados en 2025.
Experto en temas económicos, Doria Medina opinó que durante el primer semestre la autoridad monetaria habría retirado alrededor de 10 mil millones de bolivianos (unos mil millones de dólares) de circulación mediante la colocación de letras y, además, incrementó los requerimientos de encaje bancario.
Consideró que la lógica de estas medidas es reducir la cantidad de dinero disponible en la economía para disminuir la demanda de dólares y moderar la presión sobre el tipo de cambio.
Subrayó que, al mismo tiempo, una menor liquidez debería reducir la demanda de bienes y servicios y, con ello, contribuir a contener el incremento de los precios.
Puso en duda, sin embargo, que esta estrategia pueda resolver por sí sola el problema inflacionario.
Al respecto, opinó que la economía boliviana enfrenta una dificultad adicional: la escasez de dólares, que puede generar una depreciación del boliviano incluso cuando se restringe la cantidad de dinero disponible.
“En la práctica -escribió-, como estamos viendo, la devaluación puede ocurrir igualmente por una falta aguda de dólares”.
Su planteamiento enfila a lo que él considera uno de los principales dilemas de la economía boliviana: intentar controlar los precios sin incrementar la pérdida de actividad económica.
Respecto a este particular, consideró que si el tipo de cambio continúa trasladándose a los precios internos debido a la falta de divisas, la política de reducción de liquidez tendrá un efecto limitado sobre la inflación.
Advirtió, asimismo, que “secar” la economía de liquidez puede tener consecuencias sobre empresas, comerciantes y consumidores, debido a que dificulta el acceso al financiamiento y reduce el gasto y la inversión.
“Reducir la liquidez es recesivo, inhibe la actividad económica”, escribió, al reiterar que esta situación resulta especialmente delicada para un país que, en su criterio, ya enfrenta un escenario de estanflación, consistente en una combinación de aumento de precios y contracción económica.
Hace dos semanas, Doria Medina confirmó oficialmente la ruptura de la colaboración de su fuerza política con el Ejecutivo y atribuyó esa decisión a la falta de toma de decisiones del Gobierno y a su no enfrentamiento a la corrupción.
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