El mercado de producción de carne cerrará 2026 con una producción récord de 365 millones de toneladas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Sin embargo, los precios para el consumidor siguen disparados debido a las persistentes sequías en Brasil y Argentina (principales exportadores de soja, base del pienso).
«Estamos alimentando al mundo, pero el costo de los granos nos está asfixiando», lamenta un ganadero de Nebraska entrevistado por Bloomberg.
La carne de cerdo sigue siendo la reina en China, pero su demanda se ha ralentizado por la recuperación de la producción interna porcina tras la peste africana.
En cambio, la carne de ave (pollo y pavo) supera a la de res en consumo per cápita en Estados Unidos debido a su menor precio y huella de carbono.
La alternativa de la «carne cultivada en laboratorio» ha sufrido un revés en Europa, donde varios países la prohiben en agosto de 2026 alegando falta de estudios a largo plazo, dando un respiro momentáneo a los ganaderos tradicionales.
Tales ganaderos, no obstante, deben modernizarse para cumplir las exigencias de bienestar animal, significan los países exportadores.
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