El análisis es resultado de los debates de este jueves en uno de los “Encuentros por la democracia: debates plurales para entender el Ecuador actual”, organizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la Fundación Friedrich Ebert (FES).
El doctor en Ciencias Políticas Sergio Huertas-Hernández analizó la situación ecuatoriana a partir de indicadores internacionales y sostuvo que el país sudamericano mantiene una democracia electoral.
Sin embargo, afirmó que el modelo presenta un deterioro en dimensiones vinculadas con las libertades civiles y políticas, los contrapesos institucionales, la sociedad civil y la libertad académica.
El experto advirtió que los procesos de «autocratización» contemporáneos ocurren de manera gradual y no necesariamente mediante golpes de Estado, sino a través del debilitamiento progresivo de instituciones, derechos y mecanismos de control.
Huertas también alertó sobre los bajos niveles de confianza de los ecuatorianos en instituciones como la Asamblea Nacional, los partidos políticos y el sistema judicial, elementos que consideró fundamentales para preservar los contrapesos democráticos.
A su juicio, tener elecciones no garantiza por sí solo el funcionamiento pleno de una democracia, pues también deben existir condiciones para la participación, la libertad de expresión, el Estado de derecho y el control al poder.
La rectora de Flacso Ecuador, Gioconda Herrera, señaló durante la apertura que la universidad debe actuar como una “infraestructura democrática” capaz de albergar una deliberación libre y plural sobre los problemas nacionales y regionales.
Herrera defendió además la autonomía académica y la democratización del conocimiento, y afirmó que los centros de altos estudios no deben convertirse ni en “torre de marfil” ni en “trinchera ideológica”, sino en un espacio de diálogo entre conocimiento y acción colectiva democrática.
Por su parte, la representante de la FES en Ecuador, Tina Hennecken, alertó sobre los retrocesos democráticos a escala mundial y sostuvo que enfrentar las crisis de seguridad, desigualdad y polarización requiere más democracia y no menos.
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