En el Día Nacional del Voluntariado este viernes, psicólogos y otros profesionales destacaron experiencias que demuestran cómo la donación de tiempo y conocimientos puede contribuir a atender a poblaciones sin recursos para acceder a servicios especializados.
Una de esas experiencias es liderada por la psicóloga Esly Carvalho, especialista en la atención a personas que atravesaron situaciones traumáticas y con 45 años de trayectoria profesional.
Ante desastres como terremotos, guerras e inundaciones, Carvalho decidió dedicar parte de su experiencia al trabajo humanitario y a la capacitación de profesionales para intervenir en situaciones de estrés postraumático. Su labor llegó recientemente a Venezuela, donde desarrolló un programa de formación para especialistas después de los terremotos ocurrido el último 24 de junio.
En Brasil, otra experiencia surgió en 2017 cuando seis jóvenes de São Paulo, que habían atravesado crisis de depresión, comenzaron a dejar mensajes en puentes y viaductos con números telefónicos para quienes necesitaran ayuda.
Aquel pequeño grupo se convirtió con los años en el Proyecto Ayuda, una red que reúne actualmente a unos siete mil voluntarios en las 27 unidades federativas del país.
Tal iniciativa cuenta con profesionales de salud mental y personas de otras especialidades que realizan charlas en centros educativos y ofrecen espacios de escucha en lugares públicos, como terminales de transporte y parques.
Los llamados rincones del desahogo buscan especialmente atender a jóvenes, uno de los sectores que más solicitan ayuda debido a problemas relacionados con la ansiedad, la depresión, las dependencias tecnológicas y las apuestas en línea.
Ese proyecto cuenta en Brasilia con 15 psicólogos voluntarios que brindan atención regularmente y han atendido a unas cinco mil personas durante los últimos años.
Sus integrantes, amplió agencia Brasil, también desarrollan acciones preventivas en escuelas, donde reciben testimonios relacionados con el acoso escolar y otras dificultades emocionales.
Para la psicóloga Juliana Cei, el trabajo voluntario cobra especial relevancia ante lo que considera una crisis generalizada de salud mental, marcada también por la soledad y la falta de redes de apoyo.
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