Nacida en Santiago en 1962 y residente en Argentina, Rimsky debutó en la narrativa en 2001 con su novela Poste Restante, inspirada en un viaje por Europa y el hallazgo de un álbum de fotografías familiares.
Desde entonces ha publicado “La novela de otro”, “Los perplejos”, “Ramal”, “El futuro es un lugar extraño”, “Fui”, “En obra”, “La revolución a dedo”, “Yomurí” y “Clara y confusa”.
Según el acta del jurado que entregó el premio, la autora “ha construido una manera propia y reconocible de narrar historias que han cautivado al público más allá de las fronteras nacionales”.
Ella creó una forma narrativa propia, sus libros no obedecen fácilmente a las categorías de novela, crónica, autobiografía, diarios de viaje o ensayo, sino que tienen un poco de cada elemento y a partir de ello construyen algo distinto que la hace merecedora de este reconocimiento, añade.
En su argumentación, el jurado calificó a Rimsky como “una viajera en los grandes procesos narrativos” y “una autora que convierte los desplazamientos en una estructura potente para la literatura chilena”.
La autora agradeció al jurado, en nombre de todos los escritores, y destacó que estos premios ayudan a que la literatura, una dimensión en este momento más necesaria que nunca, siga existiendo y se mantenga vigente.
Cynthia Rimsky es la séptima mujer en obtener el importante galardón después de Gabriela Mistral (1951), Marta Brunet (1961), Marcela Paz (1982), Isabel Allende (2010), Diamela Eltit (2018) y Elvira Hernández (2024).
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