En un discurso anoche en el céntrico teatro Lago Hoan Kiem por el Día Nacional, el también presidente de la República aseguró que aquella declaración el 2 de septiembre de 1945 sigue resonando en la conciencia de cada vietnamita.
Ante representantes del Partido, el Estado y el Gobierno, exdirigentes del país y representantes de todos los sectores de la sociedad, el jefe de Estado agradeció a los predecesores y a los mártires que sacrificaron sus vidas por conseguir que Vietnam fuera libre y soberano.
En el ambiente sagrado de la celebración del “Festival de la Independencia”, cada vietnamita siente con mayor profundidad el valor de la “independencia” y la “libertad”, añadió el líder vietnamita previo al inicio en el país del Feriado Nacional, desde este sábado y hasta el día 2.
El Presidente Ho Chi Minh dijo una vez: “La unidad es una fuerza invencible”. A lo largo de los últimos 81 años, esa “fuerza invencible” no solo ha llevado a la Revolución vietnamita de una victoria a otra, sino que también ha permitido al pueblo vietnamita alcanzar conquistas de trascendencia histórica en la causa de la construcción y defensa de la Patria, dijo el mandatario.
De un país sin reconocimiento internacional, mencionó que Vietnam es hoy un país que mantiene relaciones diplomáticas con 194 Estados, incluidos todos los miembros de las Naciones Unidas; cuenta con marcos de relaciones de Asociación Estratégica y Asociación Integral con 45 socios; es miembro de 70 organizaciones internacionales y participa en 17 acuerdos de libre comercio.
“De un país gravemente devastado por la guerra, Vietnam se ha convertido en una economía dinámica, profundamente integrada en la economía mundial, con un importante volumen comercial y un papel relevante como eslabón de las cadenas globales de producción”, continuó en su discurso.
Al particularizar la situación de una economía atrasada, To Lam aseguró que tras 40 años de Renovación (Doi Moi), la nación se convirtió en una de ingreso mediano alto.
Este es un camino, subrayó, forjado con la voluntad indomable, el espíritu de unidad y el anhelo incesante de progreso de toda la nación.
Es también, dijo, el camino revolucionario bajo el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam, que siempre ha hecho del servicio al pueblo su razón de ser, y es, asimismo, un camino marcado por el valioso apoyo y la generosa ayuda de los amigos internacionales y de los pueblos del mundo que han acompañado a Vietnam.
Al hablar sobre las particularidades de la fecha, el líder vietnamita aseguró que tras la era de la independencia, la de la reunificación y la de la Renovación, el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (en enero pasado) marcó la entrada del país en una nueva era de desarrollo, orientada hacia la construcción de un Vietnam rico, fuerte y próspero.
Vietnam está dispuesto a tender puentes para la cooperación y el diálogo, y a participar de manera cada vez más sustantiva en la solución de los asuntos comunes de la comunidad internacional, apuntó.
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