Sobre el caso se pronunciaron analistas políticos como la periodista investigadora Stella Calloni, el politólogo Atilio Borón y el académico Héctor Bernardo, entre otros.
Los analistas estiman que el caso confirma la hipótesis de que los presidentes de derecha desde Nayib Bukele en El Salvador, hasta José Antonio Kast en Chile, pasando por Milei y su amigo Jair Bolsonaro en Brasil, como Rodrigo Paz en Bolivia fueron propulsados al poder por engañosas y manipuladoras campañas tecno-comunicacionales.
Y que la red de granjas de cientos de millones de «bots» y centenares de «trolls» en las redes sociales también son utilizadas en campañas contra Cuba, Nicaragua, Venezuela y Brasil. Cerimedo tiene su firma Numen con oficina en Miami, y desde allí también opera de conjunto con Damián Matías Merlo Debernardi.
«Fernando Cerimedo ha sido para Javier Milei lo que Damián Matías Merlo Debernardi es para Nayib Bukele. Si los dos presidentes de extrema derecha tienen cosas en común, sus operadores también. Son socios y su relación se formalizó en Miami», escribe el periodista de investigación política Gustavo Veiga en Página 12.
El lobista del «dictador cool salvadoreño» – como se autodefinió una vez -, hijo de argentinos pero nacido en Barcelona, le permitió acercarse al entorno del mandatario Donald Trump al ahora detenido en Bolivia. Lo hizo con un objetivo: instalar la imagen del libertario (Milei) en Estados Unidos, asegura Veiga.
Por más, los vínculos de Cerimedo con empresarios argentinos y exdirectivos y agentes de la Secretaría de Inteligencia del Estado son sorprendentes.
En su primera declaración formal ante los investigadores que lo indagan en Bolivia por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, Cerimedo, declaró que acumuló ingresos por un millón de dólares por mes durante 2025 y 2026, y admitió que asesora a políticos de distintos países con las empresas que montó en Argentina y Estados Unidos donde tiene todo el apoyo del tejano Brad Parscale, quien fuera el asesor de campaña comunicacional de Trump.
El estratega tecno-comunicacional, quien además afronta una acusación por intento de femicidio, detalló que ofreció “consejos de comunicaciones digitales” al presidente boliviano, Rodrigo Paz, al que prestó servicios como “consultor político”, función que también desarrolló en otros países, pero se negó a aportar más detalles.
Pero todo indica que era más que eso.
La abogada boliviana Nadia Beller, amante y embarazada del imputado, víctima del intento de femicidio por el que está acusado el argentino publicó una foto que muestra al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, junto a Cerimedo en una reunión con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, en Miami, la cual muestra la revista La Política OnLine (LPO).
También aportó otras imágenes de Cerimedo con el gobernante de ultraderecha boliviano, como una donde aparecen ambos reunidos en una oficina del piso 23 de la llamada Casa Grande en La Paz.
La política chilena, Evelyn Matthei, líder de la Unión Demócrata Independiente, es la primera del entorno de la derecha latinoamericana que acusa al experto digital argentino de ensuciarle su campaña presidencial en 2025 a través de una operación sistemática de «bots» y «trolls» que instalaron la idea de que ella tenía Alzheimer con el objetivo de debilitar su candidatura.
La exministra del expresidente Sebastián Piñera remarcó que el ataque sistemático empezó en enero. «Primero, que yo era la autora intelectual de la reforma previsional y que esa reforma significaba darle un zarpazo a los ahorros de los trabajadores. Después, que yo era de izquierda, todo a través de videos donde cortan, donde pegan; después, que yo era comunista», se queja ahora la dirigente de la UDI.
LPO señala en otro artículo que la cuenta de X de Milei comenzó a experimentar las consecuencias del desgaste político combinado con el colapso de las granjas de «bots» de Cerimedo. Cayeron las interacciones del presidente que cada vez tiene menos margen para imponer agenda. Su lista de seguidores se llenó de perfiles sin foto.
La revista argentina sugiere que la caída de la granja digital de Cerimedo sugiere que más de la mitad de los usuarios de X son «bots».
El comentarista político argentino Luis Bruschtein señala en un artículo que «La detención de Cerimedo expuso el uso criminal de las redes sociales contra la democracia en América Latina».
El caso Cerimedo demuestra que quienes «despotrican contra la política, como él y los ‹outsiders’ de ultraderecha que lo contratan son los que la ensucian, los que usan el odio, la mentira y la difamación» en las campañas sucias de desprestigio.
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