Durante el Foro Estratégico de Bled, Janša señaló que la eficiencia sin resiliencia puede generar dependencia, y esa dependencia puede ser convertida por alguien en un mecanismo de presión.
El mandatario subrayó que el bloque comunitario sigue atado a China en la provisión de tierras raras, semiconductores, minerales críticos y cadenas logísticas esenciales.
El jefe de Gobierno esloveno instó a sus socios a reducir esa vulnerabilidad, en un contexto de tensiones comerciales y tecnológicas entre Occidente y Asia. Sus palabras coinciden con informes del portal Euractiv, que recientemente señaló que Europa no logra desprenderse del todo de los componentes chinos para la fabricación de drones.
Analistas económicos consultados por medios regionales coinciden en que la advertencia de Janša refleja un debate creciente dentro de la UE sobre la autonomía estratégica.
Sin soberanía tecnológica, Europa queda expuesta a decisiones ajenas, opinó la experta en comercio internacional Elena Kovačič.
El Foro de Bled, que reúne a líderes y académicos, puso sobre la mesa la necesidad de diversificar proveedores y fomentar la extracción local de materias primas, aunque especialistas advierten que eso requiere inversiones millonarias y plazos largos.
La intervención de Janša se produce días después de que Bruselas presentara un plan para reducir la dependencia exterior en tecnologías limpias, pero los críticos consideran que las medidas aún son insuficientes. Mientras, Pekín mantiene su papel de socio comercial indispensable, lo que obliga a Europa a buscar un difícil equilibrio entre cooperación y competencia.
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