Durante una reunión la víspera, el vice primer ministro y jefe del Comité Directivo para la Gestión de Precios, Nguyen Van Thang, hizo hincapié en la necesidad de lograr simultáneamente un crecimiento económico de dos dígitos y un control efectivo de la inflación.
Esto garantizará la estabilidad macroeconómica, ya que “solo con estabilidad macroeconómica podremos alcanzar un crecimiento rápido y sostenible”, manifestó el vicejefe de Gobierno en enlace digital con autoridades de las 34 provincias y ciudades del país.
Aclaró que existen presiones tanto externas como internas que favorecen el aumento de la inflación, por lo que solicitó a los organismos encargados controlar las variables y ofrecer correcciones.
Entre las adversidades externas mencionó la crisis en Medio Oriente y la interrupción de suministros de combustibles a través del estrecho de Ormuz, unido a una ralentización del crecimiento económico y de la demanda de bienes a nivel mundial.
Añadió que el aumento de la inversión pública y la demanda de construcción en los últimos meses del año impulsarán la demanda de materiales de construcción, maquinaria, equipos y algunos insumos en el país.
Igualmente, fijó como factores que podrían ejercer presión para el aumento de los precios la demanda de los consumidores a fin de año, junto con el impacto de desastres naturales, epidemias y la implementación de una hoja de ruta para la fijación de precios de ciertos servicios estatales.
A favor de aliviar la presión inflacionaria, Van Thang se refirió a las políticas de reducción de impuestos, tasas y cargos; una gestión proactiva y flexible de la política monetaria; y un suministro interno de alimentos generalmente estable.
El viceministro de Finanzas Le Tan Can señaló que la cartera evaluó dos escenarios de inflación para 2026, con incrementos que oscilan de 4,5 a 5,0 puntos porcentuales, datos que coinciden con las estimaciones del Banco Estatal de Vietnam.
Las organizaciones internacionales pronostican que la inflación media en Vietnam aumentará aproximadamente de 3,8 a 5,2 por ciento.
Durante el encuentro los participantes destacaron la necesidad de reforzar la capacidad de previsión y alerta temprana sobre los factores que provocan presiones inflacionarias y seguir gestionando la política fiscal de forma rigurosa y eficaz.
Igualmente, establecieron metas para la gestión de la política monetaria de manera proactiva, flexible y coordinada; el trazado de una hoja de ruta adecuada para el establecimiento de los precios de bienes y servicios bajo control estatal y el mejoramiento de la comunicación y la transparencia de la información sobre precios.
En las conclusiones de la cita, el vice primer ministro llamó la atención que no existe mucho margen para realizar más ajustes al IPC, por lo que llamó a continuar implementando de manera efectiva las políticas relativas a las exenciones, reducciones y prórrogas de impuestos, tasas y cargos que sigan siendo apropiadas.
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