El miércoles pasado un acuerdo entre Addis Abeba y la IFC para profundizar la colaboración y ampliar la inversión del sector privado en áreas estratégicas de la economía centró una reunión entre el ministro etíope de Finanzas, Ahmed Shide, y el director gerente de la institución financiera del Banco Mundial, Makhtar Diop.
Shide informó entonces a Diop sobre la implementación de las reformas macroeconómicas del Gobierno y su impacto en la mejora del entorno empresarial y de inversión en el país.
Subrayó la importancia de mantener la participación de esa institución financiera para ayudar a traducir dichas políticas en un mayor flujo de capital privado e inversión.
Actualmente, la IFC cuenta con una cartera de aproximadamente 500 millones de dólares en Etiopía, que abarca sectores como la agroindustria, la manufactura, los servicios financieros, la salud, el turismo y las telecomunicaciones.
Diop, por su parte, acogió con satisfacción esas transformaciones y reafirmó el compromiso de la Corporación de apoyar las prioridades de desarrollo de Addis Abeba.
Reafirmó la disposición de para apoyar iniciativas estratégicas de gran envergadura, incluido el proyecto del Aeropuerto Internacional de Bishoftu, al tiempo que mantiene el apoyo programático a los productores independientes de energía y a los esfuerzos para movilizar capital privado a gran escala.
Ambas partes también exploraron la posibilidad de ampliar la cooperación mediante asociaciones público-privadas e inversiones en proyectos de transporte, energía y vivienda.
La Corporación Financiera Internacional es la mayor institución de desarrollo enfocada exclusivamente en el sector privado en los mercados y países emergentes.
Un día después, el Banco Nacional de Etiopía y la IFC firmaron un marco de cooperación para una empresa dedicada al refinanciamiento hipotecario.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, y Diop presidieron la ceremonia de rubrica de la iniciativa, que tiene como objetivo abordar los persistentes desajustes de liquidez en el sector bancario del país africano y, al mismo tiempo, ampliar el acceso al financiamiento hipotecario.
Ahmed reveló en sus redes sociales que, con un capital de 100 mil millones de birrs (más de 613 millones de dólares), esta institución mayorista recibirá una aportación mínima de 200 millones de dólares por parte de la corporación internacional.
Señaló en aquel momento que esta alianza representa un hito importante para superar los obstáculos en el financiamiento de viviendas y fomentar la inclusión financiera en todo el país.
«Esta asociación es un paso fundamental para alcanzar nuestra meta de proporcionar 1,5 millones de viviendas dignas y asequibles a las familias etíopes, ampliando a la vez la participación del sector privado en nuestro sistema financiero», subrayó.
La agenda del máximo representante de la Corporación Financiera Internacional también incluyó conversaciones con el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, centradas en profundizar la asociación estratégica entre África y el Banco Mundial para impulsar las prioridades de desarrollo del continente.
El diálogo también analizó la movilización de capital africano, incluidos los recursos gestionados por fondos de pensiones e institucionales, para invertir de manera más activa en infraestructuras, industrias y proyectos transformadores en África.
Youssouf subrayó la importancia de acelerar el comercio intraafricano y de abordar los retos persistentes para la integración, tales como las infraestructuras deficientes, las barreras no arancelarias, la fragmentación normativa y los obstáculos a la libre circulación de bienes, capitales y energía.
Hizo énfasis en robustecer la capacidad de fabricación de productos farmacéuticos y vacunas en África a través de la Agencia Africana de Medicamentos, la armonización de las normas regulatorias y la creación de mercados continentales fiables para los productos sanitarios de fabricación africana.
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